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Immanuel. Dios con nosotros


Hay una palabra que ha retumbado en mi cabeza estos días: Immanuel.

En ocasiones pensamos que la venida del Niño Dios fue un mero acontecimiento ocurrido en algún lugar del Medio Oriente, y repetimos incansablemente la frase “vino a salvarnos”, aunque muchas veces no entendemos ni comprendemos la magnitud de esa llegada.

La verdad es que, aunque estemos rodeados de familia, de algunos o muchos amigos, y de montones de objetos que adquirimos intentando suplir una necesidad interna, la realidad es que en nuestro interior habita una soledad impactante e inexplicable. ¿Lo has experimentado?

Esa soledad obedece precisamente a nuestra separación del Creador, causada por nuestra voluntaria desobediencia a Sus mandamientos. Esto produjo una ruptura en la relación más fundamental que Dios quiso entablar con Sus criaturas.

En tiempos antiguos, el profeta Isaías anunció que llegaría el día en que Dios estaría con Su pueblo (Is 7:14). Años más tarde, esta profecía tendría su cumplimiento, y Mateo lo relata con lujo de detalles (Mt 1:23).

Immanuel significa Dios con nosotros.

El Creador, el Omnipotente, el Soberano de toda la creación, se tomó la iniciativa de hacerse como tú y como yo. Vino a ser semejante al ser humano pecador que lo había rechazado; vino a vivir nuestra vida, a caminar nuestro camino, a experimentar nuestra realidad.

Entonces surge una pregunta inevitable: ¿Qué significado tiene esta realidad para nosotros?

La humanidad estaba perdida, sin esperanza, condenada a una eternidad lejos del Creador.

Lo maravilloso es que Dios se hizo como nosotros para que, por medio de Su vida perfecta y Su obra redentora —tomando nuestro lugar—, tuviéramos la oportunidad de reconciliarnos con Él, saldar nuestra deuda y presentarnos justificados ante el Juez supremo.

No estamos solos en esta lucha. Tenemos un Vencedor, un Salvador que nos fue dado. (Is 9:6-7) Vivió como tú y como yo, pero Su vida fue perfecta. Vivió la vida que tú y yo debíamos vivir y, siendo 100% Dios y 100% hombre, subió a la cruz y canceló la deuda eterna que tú y yo jamás podríamos pagar. 

Navidad es mas que una fecha, es la aceptación de la obra divina de salvación a favor de una humanidad caida, perdida y sumidad en la ausencia de Dios, Navidad es el reconocimiento de nuestra total incapacidad para hayar la salvación, Navidad es acudir a Cristo Jesús en total dependencia y confianza para hayar el regalo de gracia. ¡De qué maneras vas a celebrar está navidad?

¡Feliz Navidad!

#ElPasDanny

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