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¿TENDRÁ ALGÚN MOTIVO MI EXISTENCIA?

Esta es una pregunta profundamente seria, que probablemente todos hemos planteado en algún momento de nuestras vidas. Sin embargo, muchas veces no hemos encontrado una respuesta precisa, y menos aún una que nos satisfaga plenamente.

Todo comienza en la eternidad y en los atributos o características de la naturaleza divina. Uno de estos atributos es su autosuficiencia o auto dependencia, lo que significa que Dios no necesita absolutamente nada más que a sí mismo para estar pleno y satisfecho. El desconocimiento de esta verdad ha llevado a muchas personas, de manera inadvertida, a creer y afirmar que Dios, en efecto, necesita algo. Incluso se ha llegado a pensar que Dios necesitaba compañía, y que por esa razón creó al ser humano. Siendo así las cosas nos surge la pregunta a desarrollar ¿Por qué y para que creó Dios el universo y la humanidad? 

¿Por qué creó Dios?  

Dios, en su perfecta y soberana voluntad, quiso y, de hecho, creó todo para su propia satisfacción. En otras palabras, la creación de Dios es una expresión de su satisfacción personal. Le plació hacerlo, y así lo hizo, considerando que todo lo creado era "muy bueno" (Génesis 1:31).

Esta verdad también fue expresada por Dios a través del profeta Isaías:

"Todos los llamados de mi nombre; para gloria mía los he creado, los formé y los hice" (Isaías 43:7).

Asimismo, el apóstol Pablo recibió esta revelación en su carta a los Efesios:

"En él asimismo tuvimos herencia, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad, a fin de que seamos para alabanza de su gloria, nosotros los que primeramente esperábamos en Cristo" (Efesios 1:11-12). Podemos resumir entonces que todo cuanto Dios creó lo hizo para alabanza de su gloría. 

La Gloria de Dios es un concepto muy interesante y muy profundo. 

La gloria de Dios es entendida como la manifestación máxima de Su ser, carácter, perfección y majestad. Es la suma de todos Sus atributos, como Su santidad, bondad, justicia, omnipotencia y amor, revelados en Su creación, en Su Palabra y, sobre todo, en Jesucristo.

La gloria de Dios no solo implica Su esplendor visible, como cuando se manifestó en el monte Sinaí o en el tabernáculo, sino también Su dignidad y el honor que merece por quién es y lo que ha hecho. En otras palabras, se refiere tanto a Su grandeza inherente como al reconocimiento que los seres humanos le dan a través de la adoración, obediencia y alabanza.

En palabras sencillas, glorificar a Dios es reflejar Su carácter y vivir de una manera que señale Su grandeza. 

En conclusión, podemos afirmar que Dios creó todo porque así lo quiso, le plació y esto le satisface. Partiendo de esta verdad, que fuimos creados por el deseo y el beneplácito divino, tomemos ahora un momento para examinar el plan divino en la creación del ser humano."  

El Ser humano no fue un accidente de Dios, ni mucho menos fue puesto en la tierra sin propósito, a pesar que Dios puede continuar con su existencia sin el hombre, Dios creo a cada persona con fines divinos.  

Creados para la gloria de Dios. El ser humano fue creado para dar gloria a Dios, y reconocer su soberanía y majestad. Isaías 43:7 "Todos los llamados de mi nombre; para gloria mía los he creado, los formé y los hice."

Creados como regentes en la tierra. Dios puso sobre la tierra a la humanidad para que la gobernara en nombre de Él, el hombre es el virrey de Dios quien tiene la responsabilidad de administrar la tierra y los animales. Gn 1:26; Sl 8:6-8

Creados para ser sus representantes ante la creación. El contexto en que se escribe este pasaje los reyes instalaban imágenes o esfinges de si mismo en diferentes lugares para que las personas supieran quien era su gobernante, en este orden de ideas el ser humano fue creado para ser una imagen andante que representa a Dios. Es decir manifestar su imagen y semejanza.   Gn 1:27; Col 3:10

Creados para gozar de la comunión con Dios. El ser humano fue creado con la capacidad de tener una relación de intimidad con Él creador. Gn 3:8 Jn 15:4; Hb 4:16; Sl 23:1-4; Ex 33:11; Gn 5:24

Creados para vivir en obediencia a Dios. El señor dejó sus mandamientos con el propósito que sus creaturas caminen en obediencia por amor a Él. Gn 1:26-27; Dt 6:4-5; Jn 14:15

Creados para darle la gloria a Dios. Darle gloria a Dios, es mucho mas que expresar la frase “Doy la gloria a Dios”; Es decir todo lo que hagamos debe dignificar a Dios, debe honrar el nombre de Dios, mis actos deben dar testimonio de Dios. Col 3:23-24

La creación de Dios es la muestra de su amor, Él, al no tener absolutamente ninguna necesidad decidió compartir su vida con nosotros, a pesar de que Él no necesita compañía, quiso compartir su compañía con su creación.

#ElPasDanny 








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